sábado, 23 de julio de 2011

La noche pasada me sirvió un poco de ese veneno. La noche pasada hice cosas que no quiero pronunciar y me estoy volviendo un poco loca. La noche pasada conocí a un chico en la pista de baile y dejé que me llamara “cariño”. Y ni siquiera sabía su apellido, mi madre se sentiría tan avergonzada. Él empezó con un “hola mi amor, ¿de donde sos?” y luego terminó en un “Oh, qué hice?”. Y ni siquiera sabía su apellido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario