Nunca hay un final definitivo, solo se cierran capítulos,
pero al mismo tiempo se abren puertas, el único final irremediable sería la
muerte, pero hasta la muerte es un cierre parcial y el comienzo de otra etapa.
De terminar algo y no tener una nueva esperanza,
nuestra existencia no tendría sentido.
En un segundo se te puede ir todo, en un segundo
desaparecen los sueños, las ilusiones, las sonrisas, los recuerdos, todo lo
luchado y muchas veces pensamos que injusta es la vida.
Después de un fracaso quisieras esconderte, bajar la
mirada y no querer levantarte, pensarás todo el tiempo en qué te equivocaste,
por qué sucedió esto o aquello, tendrás infinitas noches de desvelo, pensando
qué fue lo que hiciste mal o por que las cosas tenían que suceder de tal
manera..
Sentir un vacio en el corazón es normal y uno tiene que
aceptar que es parte de la vida, que las cosas pasan por algo, que debemos
aprender a levantarnos, pero cuidándonos de jamás volver a caer, debemos hacer
del ahora el mejor momento, porque es el único y el real.
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