Hoy fue uno de esos días en los que ser fuerte se volvió algo completamente difícil, tener que aguantar el dolor en el pecho, tratar de esconder las lágrimas en los ojos y decir que me duele la panza, la cabeza o lo que sea por el hecho de no ver mal a mi vieja o a mi abuela me hace peor pero soy así, prefiero estar mal yo.
No sé si fue el día súper depresivo o qué, pero me está cayendo la ficha de que estoy en mi último año de colegio, en ese colegio que siempre quisiste y nunca me viste con ese uniforme que tanto te gustaba, me estoy dando cuenta que tengo TANTAS cosas que contarte y se me hace todo mucho más difícil sin vos. Hace mucho no sentía ese vacío en el pecho, y la verdad es que no es para nada agradable sentirlo, siento que necesito tantos consejos tuyos, que a veces hago todo mal y no estás vos para poder corregirme, para retarme o para reírte de las cagadas que me mando. Tengo tantas dudas sobre cómo seguir adelante y vos no estás, qué estoy haciendo sin vos? No sé, tengo muchísimas confusiones, necesito que me animes como antes, con tus tangos, enseñándome a bailar, o con esas payasadas que me hacían tan bien.
Sé que mañana cuando me despierte voy a estar mucho mejor, te voy a recordar de la mejor manera sin ponerme así de mal, pero hoy no pude estar así, necesito explotar un día y sacar toda la angustia que tengo adentro cuanto antes.
Para mi Dios es mi viejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario