miércoles, 16 de enero de 2013


Hola, acá yo vuelvo a escribir. No sé qué se me dio por volver a hacerlo. Creo que ahora estoy bien, qué se yo. Soy la típica nena consentida de mamá, hija única que todo lo que quiere se lo dan. Sí, si no me conoces bien podrías pensar eso. Pero no es así, si tuviera todo lo que quiero en este momento tendría a mi lado un padre con quien compartir mi vida, y al mejor abuelo del mundo, que quién sabe por qué se me fue.
Igual me fui por las ramas, no sé qué vine a escribir, no sé ni por qué cuento eso.
 Hoy vi a mi viejito en mis sueños  y creo que eso hizo que esté tan feliz. Lo vi bien, fuerte como siempre, sonriendo. Me miraba con esa luz en los ojos que siempre solía tener. No sé por qué motivo me quedé sólo mirándolo por un rato, viéndolo ser feliz. Nos miramos y se notaba el amor que nos tenemos. Me desperté con una sonrisa enorme, es absurdo pero ese sueño me hizo dar cuenta que él está en mí. Sé que nunca se va a alejar y eso me hace muy bien. Estoy un poco loca pero no me importa nada ya. Estoy bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario