Hola, acá yo vuelvo a escribir. No sé qué se me dio por
volver a hacerlo. Creo que ahora estoy bien, qué se yo. Soy la típica nena consentida
de mamá, hija única que todo lo que quiere se lo dan. Sí, si no me conoces bien
podrías pensar eso. Pero no es así, si tuviera todo lo que quiero en este
momento tendría a mi lado un padre con quien compartir mi vida, y al mejor
abuelo del mundo, que quién sabe por qué se me fue.
Igual me fui por las ramas, no sé qué vine a escribir, no
sé ni por qué cuento eso.
Hoy vi a mi
viejito en mis sueños y creo que eso
hizo que esté tan feliz. Lo vi bien, fuerte como siempre, sonriendo. Me miraba
con esa luz en los ojos que siempre solía tener. No sé por qué motivo me quedé
sólo mirándolo por un rato, viéndolo ser feliz. Nos miramos y se notaba el amor
que nos tenemos. Me desperté con una sonrisa enorme, es absurdo pero ese sueño
me hizo dar cuenta que él está en mí. Sé que nunca se va a alejar y eso me hace
muy bien. Estoy un poco loca pero no me importa nada ya. Estoy bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario